SOBRE NOSOTROS

Somos una Congregación Religiosa formada por sacerdotes y hermanos, dedicados a transmitir el Evangelio a través de los medios de comunicación.

SEDE

Casa Provincial

Lesbos 131 - Col. Lomas Estrella

Iztapalapa, 09890 - CDMX | México

Tel. +52 (55) 5608-2728

SUSCRÍBETE
  • Instagram - Círculo Blanco
  • Gris Icono de YouTube

© 2019 - Sociedad de San Pablo, Provincia México - Cuba    |    Aviso de privacidad

La espiritualidad paulina

La Espiritualidad de la Familia Paulina es cristocéntrica y tiene tres ejes principales: Jesús Maestro, camino, verdad y vida, San Pablo Apóstol y María, Reina de los Apóstoles.

"La Familia Paulina aspira a vivir integralmente el evangelio de Jesucristo, camino, verdad y vida, en el espíritu de san Pablo, bajo la mirada de la Reina de los Apóstoles.

No hay en ella excesivas peculiaridades, ni devociones especiales, ni superfluas formalidades, sino que se busca la vida en Cristo Maestro y en la Iglesia. El espíritu de san Pablo brota de su vida, de sus cartas, de su apostolado. Él está siempre vivo en la dogmática, en la moral, en el culto y en la organización de la Iglesia."

AD 93-94

San Pablo

Apóstol

Jesús Maestro,

Camino, Verdad y Vida

María,

Reina de los Apóstoles

JESÚS MAESTRO

Entre las cosas que se deben aprender en la Familia Paulina, la primera y principal es la devoción a Jesús Maestro.

Esta devoción no se reduce a una simple oración o a un canto, sino que implica toda la persona. Esa, bien practicada, da a Dios un culto completo; siempre en Cristo y por Jesucristo: con Él, en Él y por Él. Nuestra devoción al Maestro divino se aplica al trabajo espiritual, al estudio, al apostolado, a toda la vida religiosa […]

La devoción a Jesús Maestro no se debe limitar a la piedad, sino debe entenderse en toda la vida apostólica porque el fruto de nuestro apostolado es proporcional a esto: presentar a Jesucristo “Camino, Verdad y Vida.”

(FSP 1959, 8)

 

SAN PABLO

La vida de Pablo, después de Damasco, no fue otra cosa que una vida en Cristo, quien lo hizo decir: no vivo yo, sino es Cristo quien vive en mí”. Imitar a San Pablo significa tener su forma, la forma de Cristo. Por tanto, la formación del Paulino tiene un único fin, del cual nace la integralidad de vida en las cuatro ruedas: “Cristo vive, piensa, actúa, ama, quiere, ora, sufre, muere y resucita en nosotros”. Hacer reproducir a Pablo y a Cristo en la vida del paulino tiene un sentido de universalidad, porque los destinatarios de su apostolado, los hombres, unen su vida a “la vida de Cristo: el Evangelio”. En Damasco, la mente de Pablo se dejó penetrar por la mente de Cristo, abrazó las máximas del Evangelio. Él se dejó conquistar por el corazón de Cristo.

 

MARÍA, REINA

DE LOS APÓSTOLES

El espíritu Paulino bajo la mirada de la Reina de los Apóstoles es una devoción, entendida según el beato Alberione, como una dedicación completa de sí mismo. En la espiritualidad paulina, la devoción mariana es “esencial y fundamental”, ya que “Jesús Maestro nos fue dado por María virgen: y por eso, sólo en un ambiente claramente mariano, se obtendrá aquel íntimo contacto con el Maestro Divino que es el fin esencial” de la vida paulina.

Tener a María Reina de los Apóstoles en la espiritualidad Paulina va más allá de una común protección. La Familia Paulina está “bajo la mirada” de María, es decir, bajo su guía, bajo la guía de aquella que fue la primera en editar a Jesús. El camino más seguro para llegar a Jesús Camino, Verdad y Vida, es María Madre, Maestra y Reina de los Apóstoles.